1510710_417609505084959_8470264262913290716_nVeintisiete años de vida, para todos los que tuvimos la oportunidad de conocer a Cata, fueron 27 años plenos de vida.

Catalina nació en Bogotá, Colombia y en 1999 se trasladó a vivir a Costa Rica. Fue una niña maravillosa, llena de vida, siempre con una hermosa sonrisa. Hija, hermana, nieta, prima, sobrina y amiga muy especial. Le encantaba viajar. Dedicada a su familia y a sus estudios de Derecho en la Universidad Libre de Derecho donde quedó sólo pendiente un cuatrimestre para recibir su título de abogada.

Siempre recibió y entregó mucho amor. Hablando de amor, se enamoró de su pareja, Rubén y trajeron al mundo a nuestro precioso Alejo.

Cata fue diagnosticada con Lupus Eritematoso en el año 2012. Desde entonces su vida cambió y la de todos la que la rodeamos. Se convirtió en una luchadora incansable contra su enfermedad. A pesar de que los síntomas la debilitaban, siempre siguió con su cabeza en alto, y no se dejó vencer. Continuó trabajando incansablemente y estudiando.

Cata tuvo un embarazo medianamente normal, de hecho al parecer el propio embarazo le ayudó a detener los síntomas del Lupus. Las cosas se complican para el bebé 2 meses antes de llegar a término. 

Alejo llega al mundo el 27 de Marzo y su mami lo alcanza a ver y a darle un beso en su cabecita. Por supuesto es muy prematuro y debe ser llevado a una incubadora durante un mes.

De ahí en adelante empieza nuestra pesadilla, el cuadro de Catalina se complica y fallece la mañana siguiente al parto.

Nos deja un hermoso regalo, su hijo Alejandro, para que lo cuidemos y lo 20150615_064519ayudemos a convertirse en un ser tan especial como ella.

Gracias a las madres que donaron su leche, desde el primer momento Alejo ha sido alimentado exclusivamente con leche materna. Esto ha significado un logro importantísimo en su desarrollo.

Estamos seguros que ha sido un factor determinante de su progreso, y ganancia de peso.

Nuestra fundación se crea en memoria de Catalina y en honor a las mujeres solidarias que apoyaron la donación de leche trasladándose hasta el Banco de Leche de San Ramón. Mujeres que transmitieron su solidaridad a través de su leche.

La memoria de Catalina Vega se mantendrá viva gracias a nuestra causa y Alejandro será un vivo ejemplo de que donar leche es donar vida.